La humildad no es una debilidad,
no es sinónimo de pobreza.
Es una actitud, es una virtud que nos enseña modestía,
no sabernos superiores a nadie, a pesar de nuestros logros;
sencillamente somos diferentes manifestaciones de vida,
...¡entonces no hay razón para sobresalir!
Humildad es apreciar lo que tenemos,
es tener conciencia de que todo es un regalo.
La humildad nos hace admitir que nos equivocamos
y nos hace ser conscientes de nuestras fortalezas
y nuestras debilidades.
Reconocemos que nos equivocamos cuando se es humilde
porque no hay miedo ni temor a la crítica:
Al ser concientes de nosotros mismos,conocernos a nosotros mismos ,
tras la crítica comienza a reflejarse el crecimiento como personas.
Cuando no hay humildad, a la menor provocación se manifiesta
la falta de armonía.
La humildad crea tranquilidad y paz interior.
Y nos da la certeza de que se han hecho las cosas con altruismo.
La humildad la entendemos cuando: nos conocemos a nosotros mismos,
estamos en armonía con nosotros mismos y nos valoramos a nosotros mismos:
aceptamos nuestra naturaleza, nuestras circunsatancias;
entonces se está dispuesto a mostrar aprecio hacia otras personas,
conocerlas y valorarlas.
La humildad no necesita ser excibida......y es una semilla dificil de cultivar...
ego, pretenciones... ¡a un lado! ... sin perder nuestro verdadero valor
obviamente!!!
-------------------------


