"… y en tu propia vida, poco a poco, te irás haciendo consciente
de que el cuerpo es sólo la vestimenta exterior:
tienes que cuidarlo, no debes desatenderlo, es valioso, pero no es todo.
Tú eres el maestro, no el sirviente. Y poco a poco,
cuanto más te adentres en tu interior, verás que la mente también
es una vestimenta, más íntima, más valiosa que el cuerpo,
pero no más valiosa que tú.
Tú permaneces como el valor supremo…”
-Osho-


Nosotros somos el eje entre cuerpo y mente. Las vestimentas deben ser acordes a nuestras preferencias, sin ningún tipo de imposición de modas...sólo a nuestro capricho.
ResponderBorrarUn abrazo, Rosa.
Muy cierto mi querida Rosa, pero solo con el tiempo y mucha reflexion llegaremos a descubrir esa verdad por nosotros mismos.
ResponderBorrarUn abrazo.
hola, this is so beautiful! i love it:)
ResponderBorrarand thanks for the follow.
following you right back!
your blog is so lovely.
saludos!
Bella y profunda enseñanza la que nos dejas de Osho.
ResponderBorrarCada uno de nosotros somos los maestros con nuestra propia enseñanza.
Creo que este blog no lo había visto nunca, y me ha encantado.
Un beso.
Un beso enorme,enorme cargado de todo el cariño que hay en mi corazón.
ResponderBorrarTe abrazo Rosa.
Como siempre entregando sabiduría Rosa, la saboduría necesaria para el alma.
ResponderBorrarGracias por tu espacio y por no olvidarme a pesar de mis obligadas ausencias.
Abrazos de luz
Felicidades Rosa =) Tienes un premio en mi blog para ti. Un beso :)
ResponderBorrar