
De todas las causas que a cegar conspiran
El falible juicio del hombre, y a despistar su mente,
la que más torcidamente manda en su débil cabeza
Es el orgullo, invariable vicio de los tontos.
Un poco de saber es cosa peligrosa;
De la fuente de las musas bebe a fondo,
o no la pruebes;
o no la pruebes;
En ella la moderación es lo que embriaga
Y beber sin tasa a la sobriedad nos vuelve.
-Alexander Pope-


